Las enseñanzas del Dalai Lama pueden servir para guiarnos en estos momentos difíciles

Comparto algunas con ustedes:

.- El sacrificio es la nobleza en su máxima expresión. Juzga tu éxito por lo que tuviste que abandonar para conseguir lo que querías. La demora en la gratificación y satisfacción inmediata a menudo conduce a mejores resultados en un futuro. (Antes de hacer el segundo gol hay que hacer el primero. Me sacrificó en recuperar la pelota, la entrego a un compañero para poder llegar al arco rival de la mejor manera)

.- Cuando pierdas, no pierdas la lección. Esta frase ya mítica del Dalai lama invita a adaptarse, a evolucionar, a aprender de nuestros propios errores para no cometerlos una y otra vez. Cuando te das cuenta de que te has equivocado, que es un paso muy importante, toma riendas en el asunto y quizás la solución es mejor. A veces, no conseguir lo que uno buscaba es un maravilloso golpe de suerte. Lo primordial es aceptar el error. (Si el pelotazo nunca tiene un fin positivo, intentó cambiar y jugar con mi compañero más cercano)

.- Acepta las reglas y aprende cómo sacarles el máximo partido. Esto se aplica a todos los aspectos del equipo. Construye tus capacidades para cada nivel de competencia y efectividad antes de pasar al siguiente, conociendo las normas en cada ámbito para poder aprovecharlas a tu favor. (si se te pide una función, cúmplela. Será para beneficio del equipo)

.- No dejes que una pequeña disputa destruya una gran relación. Nada vale más en un grupo que mantener buenas relaciones dentro del equipo y con los agentes externos. Los pequeños roces inevitables en el día a día no pueden poner en peligro una buena relación de años. (Si discutimos y nos insultamos entre nosotros el provecho lo saca el rival. De igual manera si nos ponemos en contra al árbitro.)

.- Ábrete al cambio, pero no dejes ir tus valores. Pide orientación a personas cuyos logros admiras. Sigue a personas inspiradoras en sus conferencias y actos. Luego adapta todo este conocimiento a tu forma de ser y a tu manera de jugar. (Siempre se puede aprender del que tenemos al lado, solamente hay que saber escuchar y sobretodo ponerlo en práctica. Un delantero le puede aportar mucho a un defensor y viceversa.)

.- Sigue las tres Rs: Respétate a ti mismo. Respeta a los demás. Y sé responsable de todas tus acciones y los efectos que tienen sobre los que te rodean. (Esforzándome en cada pelota invito e incito a que mi compañero me imite).

1 comentario:

Por favor firmar los comentarios. Sino es probable que no se acepte el comentario. gracias.