La fatiga es la causa principal que limita el rendimiento deportivo. Con el entrenamiento podemos retrasarla pero también hay sencillos trucos que evitarán o retrasarán la fatiga:
- Hidrátate antes, durante y después del esfuerzo. Las reacciones químicas que nos dan la energía para contraer los músculos necesitan de agua. Si aparece la sensación de sed entonces no tardará en empezar a acumularse la fatiga.
- Para poco a poco después de un esfuerzo. Al parar de golpe evitamos que la circulación siga activa y retire todos los metabolitos que quedan tras el esfuerzo, esto prolongará la fatiga y aumenta el tiempo de recuperación. Seguir trotando o haciendo el deporte a menos intensidad y acabar con unos estiramientos mantendrá activa la circulación y retirará más metabolitos del músculo.

