La enfermería de Malvinas

En estos días se incrementó la cantidad de lesionados en el plantel.
Es de necio echar culpa a una mala pre temporada o al preparador físico.
Lo cierto es que varios compañeros miran los partidos desde afuera por diferentes molestias.
Repasemos:

Javier: rotura de menisco interno de la pierna izquierda. A mitad de septiembre arrancaría a ejercitarla.
Pipi: arrastra una pubalgia desde principio de año. En la semana arranca con entrenamientos fuertes.
Maty: fuerte contractura en la pierna izquierda. Puede jugar pero sin exigirse mucho.
Quique: Desgarro en el isquiotibial derecho. Estaría para mitad de septiembre.
Toni: esguince de tobillo. Está utilizando una bota. En unas semanas está para competir.
Lucho: Hace varios meses viene con molestias. Es muy probable que tenga pubalgia. Sigue en reposo.
Flaco: Luego del accidente en moto, sigue con dolores en el pubis. Por el momento está en recuperación.
Cabe: luego de la patada recibida, se encuentra con la pierna hinchada y un gran moretón. hoy se hace una resonancia magnética para saber el grado de la lesión.

La enfermería de Malvinas está teniendo mucho trabajo.
Fuerza para todos los chicos!

Da un poco de amor

Con pequeños actos construimos una sociedad.
Con pequeños actos formamos un gran grupo.
Da un poco de amor.
 
Miren el video, ojalá les deje algo.
 
 

Fecha 3- segunda ronda

Chicos ya no podemos regalar más puntos. Me da mucha bronca perder con dos equipos que no son superiores a nosotros, pero que nos ganaron haciendo muy poquito.
Pero más bronca tengo por la actitud que tenemos apenas no salen las cosas.
Un equipo en serio, maduro y con objetivos de ascenso tiene que sobreponerse a momentos adversos y para eso hay que ser fuerte mentalmente.
Yo creo en el fútbol bien jugado, pero se necesita más que eso para ganar cosas. Hay que ser un equipo en todo sentido.
Todavía estamos a tiempo de pelear, pero para eso mañana tenemos que demostrarlo.
Sigo confiando en todos ustedes y estoy seguro que mañana cuando se pongan la camiseta de Malvinas van a respetarla y dejar todo para GANAR.
 
Abrazo grande
Rodrigo DT
 
19:30hs. en el vestuario
20:00hs. charla técnica

El cuento de Agustina

Como cada tarde Agustina se iba a dormir la siesta, pero no se dormía hasta que la madre no le contara un cuento. La mamá ese día no estaba y quien estaba a su cuidado era su padrino.
Hombre de poca imaginación y de poca habla. Trató de rebuscársela para que la nena se duerma y no pudo. Hasta que se sentó frente a la cama y le dijo.
Hace varios años existía un hombre que era fuerte, que luchaba contra todos los males y trataba junto a sus compañeros de derribar a su rival. Este hombre no era guerrero, tampoco superhéroe. Simplemente era un jugador de fútbol amateur.
No usaba capa, pero se vestía cada vez que salía a la cancha. Muchas veces se hacía cargo de problemas de los compañeros para que las recriminaciones les llegaran a él. Cómo el arquero era improvisado trataba de guiarlo desde su posición, muchas veces le pedía, le rogaba y hasta le imploraba que en cada jugada lo puteara. Si, así como te digo Agus, él pedía que lo puteara. Lo hacía para ganar minutos, para perder tiempo, pero sobre todo para sacarle esa presión a ese arquero espontáneo.
Siempre quería ganar, se daba por entero. También buscaba siempre la forma de sacar ventajas para favorecer a su equipo. Si no tenía la posibilidad de luchar desde adentro del campo de juego, él primeriaba a todos eligiendo el banco de suplentes. ¿Raro no?. Pero él siempre tenía la mente en su equipo. No quería dejar nada librado al azar. Te preguntarás que ventaja puede conseguir eligiendo el banco de suplentes. Te cuento. Este hombre entraba a la cancha sin mirar a nadie y encaraba para el banco de suplentes de la derecha, dejaba caer su bolso e invitaba a sus compañeros a que se ubiquen en ese lugar. Porque por ese lugar, porque delante de ese banco de suplentes iba caminar durante todo el partido el árbitro asistente. Y entonces ahí le podía comer la cabeza durante los 90 minutos. Hasta en eso se fijaba, ¡mirá vos!.
-Pero Padri, ¿Quién es ese hombre?
El padrino enceguecido en su relato hizo esquivo el comentario de Agustina y siguió con su relato.
Para colmo el partido de afuera lo vivía a full. Pitaba el árbitro el arranque y el ya se paraba, no podía quedarse sentado sin hacer nada. Entonces recorría todo el lateral gritándole y dándole su apoyo a sus compañeros que estaban adentro del campo.
Este mismo hombre nunca fue un dotado con la pelota, pero casi todos se acuerdan de él. Hay pocos rivales que no recuerden su cara. Cuando llegó a Malvinas, el entonces capitán lo miró y le dijo, a vos te tengo, te veo cara conocida. Y este hombre riéndose le dijo “alguna patadita te habré dado”. Y también jugadores que se fueron sumando al equipo lo señalaban y decían “a esté le veo cara conocida”. Ese simple reconocimiento a él lo hacia feliz, ese comentario lo hacia sonreír.
Volvió a interrumpir la nena –Pero ¿cómo se llama?.
Con la voz temblando le dijo –Ya termino el cuento, escuchame hasta el final. Ya te digo. Y prosiguió.
En el último tiempo se sintió corrido, sus ganas de estar eran más fuertes día a día. La poca continuidad de juego le hizo cambiar el rumbo. Tomó una de las decisiones más difíciles de su vida y resolvió dar un paso al costado. Hoy está esperando que otra vez el fútbol le de esa arma extra que lo hace todopoderoso. Que lo hace sentir un nene otra vez. Esa energía que lo hace el hombre más feliz de la tierra.
El padrino ya con lágrimas en los ojos iba dándole final a ese cuento que acababa de improvisar.
Ese hombre Agus, dejó atrás a un grupo de hombres que lo hizo sentir importante, que lo hizo sentir compañero, lo hizo sentir amigo. Dejó un puño cerrado para que pegue bien fuerte.
Sus lágrimas no lo dejaron continuar. La nena se acercó, le limpió la mejilla. y le dijo –No me digas como se llama, le voy a poner tu nombre.

En ese momento el padrino, Gabriel,  se paró y se fue al baño a lavarse la cara.

Un guerrero veterano

El partido pasado mis últimas palabras fueron el orgullo que sentía por poder contar con un grupo de 27 jugadores un jueves a la noche y lo importante que era eso.
También hablé de lo difícil que se me hace a mi tratar de mantener esas ganas, que estén conformes y en armonía.
Los que me conocen saben que soy un enfermo por el fútbol y por Malvinas. Estoy toda la semana pensando en el equipo y en ustedes. También saben que siempre trato de priorizar lo humano a lo deportivo y eso hace que a veces tome decisiones equivocadas para el bien del equipo.
Yo tengo claro que para conseguir los resultados que nos proponemos tengo que ser más exigente conmigo y con ustedes, tengo que sacarme la camiseta de jugador y de hincha número 1 y pensar como DT y seguir aprendiendo día a día.
Pero también sigo creyendo en el dialogo, en la sinceridad, en la palabra.
Pero eso no me asombra que una persona como Gabi se siente a hablar conmigo y me cuente que sus ganas de jugar con continuidad son muy fuertes aun, y quiera probar en otro equipo.
Porque nos conocemos bien, tenemos la misma edad y los dos entendemos como se deben arreglar las cosas.
Podría quedarme con su humor irónico y ácido que a veces no cayó bien, o sus jeans Wrangler montana, su camisa leñadora y el pullover punto inglés. Pero nunca voy a olvidar que cuando le pedí una mano para ser parte de Malvinas en el peor momento, ahí estuvo. Cuando me insistió para que el grupo se vuelva a reunir después de los partidos y sobre todo porque siempre defendió la camiseta de Malvinas con mucha dignidad con las mismas ganas como cuando jugaba en la plaza Las Heras y como le gusta decir a él, como un guerrero de mil batallas.
Gracias por todo compañero Gabriel.

Arranque con derrota

Bueno, arrancamos con una derrota.
Nunca nos podemos ir conformes cuando se pierde, pero creo que merecimos un poco más.
Fue un partido parejo, nos faltó tranquilidad para manejar la pelota sobre todo en el primer tiempo y más profundidad en los ataques. Tampoco se pudo hacer bien la presión en el medio campo y cortar lejos del arco como queríamos. Entre la línea de la defensa y los volantes había mucha distancia y ahí generaron el juego ellos.
Y lo que más me preocupa es lo fácil que nos hacen goles y lo que nos cuesta a nosotros hacerlos.
Lo más destacable fue el orden táctico en general que hubo, también hubo pasajes en que se manejó bien la pelota y la actitud del equipo.
Estoy convencido que podemos mejorar, tenemos con que hacerlo. Hay que convencerse que se puede jugar mejor y ser un equipo en todo sentido.
Ya tenemos que pensar en corregir los errores y meternos en la cabeza que el sábado que viene tenemos que ganar.
 
Buen fin de semana para todos.
Vamos Malvinas carajo!!!
 
Abrazo, Rodrigo DT