Este viernes jugamos un nuevo partido por la fecha 5 del torneo apertura. Será a las 22hs. en la cancha auxiliar número 2. El rival de turno será Necochea.
Nos encontramos en el vestuario entre las 20:45 y 21:00hs.
Es un partido muy especial, ya que este rival tiene mucha historia frente a nuestro conjunto. Por motivos a que el canje de entradas para el partido que River juegará el sábado será el mismo viernes, el ingreso será por Saenz Valiente. A su vez el estacionamiento del club permanercerá cerrado.
Él juega de 9.
Él disfruta del gol. Pero como alguna vez la lluvia para, a este delantero la pólvora se
le mojó.
Se le notaba en
la cara, congoja y desconsuelo. Ya los partidos no los disfrutaba. Su equipo
podía ganar, perder o empatar, pero la alegría no se presentaba.
Dejó de ir
algunos partidos, pero la tristeza fue aún peor. Decidió volver. Habló con el
técnico y volvió a la titularidad. El Dt, de gran inteligencia y varios años,
le propuso que se retrasara un poco en el campo de juego. Le dio la opción de
jugar como segunda punta. Lo terminóponiendo de enlace. El viejo sabio, pensó que si jugaba un poco alejado
del arco rival se olvidaría un poco de la urgencia por convertir. A su vez
miraría el partido desde otro ángulo.
Por unos minutos
al 9 le volvió la sonrisa, gran pase en profundidad para que el volante
definiera a la derecha del palo del arquero. Se abrazó con su compañero y
festejó esa asistencia como un gol propio.
Los partidos
pasaron y el ahora enganche se empezó a enfadar. El enojo se presentó
nuevamente, y obviamente era porque no podía festejar un propio gol.
Empezó a
enojarse con sus compañeros y hasta con el técnico. Pensó dejar para siempre el
fútbol, insinuaba que ya no gozaba de jugar. Contaba que no disfrutaba como
antes. Los más cercanos le demostraban con palabras y con hechos lo importante
que era para el equipo. Le recordaban que era el goleador histórico del equipo.
Le pedían simplemente que no se caiga.
Lo convencieron
para que juegue hasta el final del torneo. Y justamente en la última fecha pudo
mojar. Ya no importaba el pasado, solo ese instante hermoso que solo un 9 puede
sentir. Ese momento único donde se siente todopoderoso. Ese período donde el
grito de guerra del equipo se unifica en una sola palabra, GOL. Porque ese gol
al 9 lo hace sonreír.
Un nuevo empate nos encontró en la fecha 4 del torneo apertura, esta vez el rival fue Chivilcoy. No nos sacamos ventaja y empatamos 2 a 2.
Distraidos, perdidos, desorientados y ausentes. son sinónimos que podríamos utilizar para los primeros minutos del partido.
No pudimos controlar la pelota y los contrarios nos manejaron los primeros 25 minutos de juego. Jugaron mejor que nosotros, nos tocaron la pelota en la cara y se pusieron en ventaja rápido. También rápido pasaron a ganar 2 a 0.
Hasta ese momento eramos un equipo sin reacción. Por suerte recobramos el espíritu "Malvinece" y comenzamos a jugar.
A fuerza de ganas y fútbol nos adueñamos de los últimos 10 minutos del partido. De un cabezazo de Javier que se anticipó al defensor y al arquero logramos descontar. Luego con un quite de Ariel y en una gran corrida que dejó desparramado al 1 contrario llegamos a la igualdad.
Ya en el segundo tiempo tuvimos varias posibilidades de liquidar el partido, se desperdiciaron varias opciones, pero no pudimos convertir.
Siempre hay cosas para mejorar. De aca al futuro las chances se van a ir achicando y la posibilidades de errores son mínimas. Hay que estar concentrados los 80 minutos y pegar en el momento justo.
Jun. 14 (1R) – Por la tercera fecha del Torneo Apertura de tercera división Malvinas derrotó a Misiones por 3 – 1.
El partido comenzó muy parejo, trabado en la mitad del campo, ninguno de los dos conjuntos generaba jugadas claras. Sólo hubo una llegada aislada de Misiones con un pelotazo largo y una definición por arriba de su delantero. Pero si no se puede jugando, hay que intentar otras variantes y Malvinas leyó muy bien el juego, comenzó a intentar con tiros desde afuera del área y así llegó la apertura del marcador, con una terrible bomba desde la puerta del área del número 11 (Quique) de los verdes, la cuál entró por el medio del arco aprovechando que el arquero misionero no estaba bien ubicado. Desde ese momento el conjunto verde y blanco comenzó a dominar las acciones, tenía la tenencia del balón, abría bien la cancha y aprovechaba al máximo los espacios. Por su parte el conjunto vestido de azul, Misiones, comenzó a salir un poquito más y tuvo una chance muy clarita a la salida de un tiro libre, pero el arquero de Malvinas lo contuvo muy bien sin dar rebote. Parecía que los Malvinenses se iban al descanso con la victoria, sin embargo, apareció el 6 misionero para poner el empate con un muy buen tiro desde afuera del área que se coló por arriba del portero.
La segunda mitad fue toda de Malvinas quién salió a buscar la victoria desde el primer segundo y tuvo varias ocasiones para concretar, pero la ventaja se hizo esperar ya que los delanteros no estaban finos a la hora de definir. El 15 (Diego) tuvo un mano a mano inmejorable, pero falló y el arquero se quedó con la bocha, también estuvo cerca el 9 pero su remate dio en el travesaño. No obstante, el equipo verde seguía yendo, y por fin pudo encontrar la ventaja, el 15 (Diego) envió un centro llovido que cayó en el segundo palo, la bajo con gran calidad el 7 (Ariel), se acomodó y cruzó el remate para decretar el merecido 2 – 1. Misiones estaba perdido en el terreno, no había inquietado en todo el segundo tiempo a la defensa rival y luego del gol tuvo que salir pero no podía crear situaciones de riesgo. Para colmo sobre el final el 15 (Diego), veloz y escurridizo delantero, tuvo su revancha y tras una mala salida del fondo misionero aprovechó y sentenció el encuentro marcando el definitivo 3 – 1.
Por la cuarta fecha del torneo apertura Malvinas se enfrenta a Chivilcoy a las 16:50 hs en la cancha auxiliar número 1.
Por primera vez en el año jugaremos en la cancha grande.
El terreno nos va a dar lugar a un mejor juego si sabemos aprovechar los espacios que nos dejará el terreno, y a la vez tendremos que ser inteligentes para no cansarnos y dejar que corra la pelota y no nosotros.
Nos encontramos en el vestuario a las 15:45, para ir preparando un nuevo trunfo.
“Loco”, le dicen. Y el tipo no reniega de eso, acepta que lo llamen así y seguramente se ríe (no podría ser de otra manera). Ahora, ¿quién puede decir, a ciencia cierta, si realmente está loco o más cuerdo que todos nosotros? ¿Un facultativo? No, en absoluto, este muchacho está más allá de cualquier diagnóstico. Él es distinto, tal vez por eso lo llaman “loco”. También es flaco y medio feo pero fundamentalmente es: distinto.
Distinto a mí, a vos, a muchos.
¡Y a mí me da tanta envidia eso! Quién pudiera, ¿no? Ser así, como él.
Uno siempre quiere parecerse a esos personajes que se destacan del resto. Claro, tener algo, una pizca de su estrella. Todos soñamos cosas por el estilo. Tal vez los otros soñadores se dejan llevar por los flashes de la prensa, las modas de otros nombres y las noticias de otras ligas pero yo no soy así, a mí me gusta él, con sus virtudes y con todas esas cosas que vienen en la misma bolsa y algunos llaman defectos.
Quizás siento todo esto porque me cayó bien de entrada, cuando lo vi por primera vez en una cancha. Yo no tenía la menor idea de dónde lo habían sacado y (si no recuerdo mal) en su primera intervención del partido la pelota se le enredó entre las patas, largas y flacas, y se le escapó. Pero ojo, le puso ganas y gracia a la situación, no la disimuló, la peleó y casi casi recupera la pelota. No fue gran cosa pero desde ese momento me cayó simpático y mis ojos comenzaron a buscarlo cada vez que él entraba a una cancha.
No es Cristiano Ronaldo, Beckham, Messi, Rooney, el Niño Torres ni Forlán. Está claro, pero...
Vistió tantas camisetas que ya perdí la cuenta. Además parece eterno, ¿cuántos años hace que está jugando?
No deja de sorprenderme. Y mirá que lo conozco.
Porque entró unos minutos y pasó desapercibido, agazapado, como esperando su momento de gloria que ya estaba por llegar. La paciencia de los sabios tal vez.
¡Y pensar que le dicen loco!
La cámara lo enfocó en el medio de la cancha, todos los ojos estaban con él, casi todo el estadio pendiente de su fracaso pero él no, él avanzaba hacia su destino (el punto blanco en el área y la gloria misma) como si fuera el comisario del pueblo, el sheriff o John Wayne en pleno duelo de una película del oeste.
Te juro que hasta yo me sorprendí. Nunca te vi así: con tanta calma, seguridad, con tanto convencimiento. Te tendrías que haber visto, Loco, avanzabas con una presencia tal que impactabas. Enorme. No dudaste ni aflojaste: avanzaste. Y cada paso que dabas, te admiraba más. Las vuvuzelas nos aturdían a todos menos a vos. Caminaste con un país detrás y se notó, hiciste ese viaje desde mitad de cancha acompañado por Obdulio Varela y todos los próceres que vistieron la celeste y las patas flacas no te temblaron (nunca lo hicieron). Parecías estar serio y compenetrado, parecías ceremonioso, inmutable pero eras una tremenda incógnita. Acomodaste la pelota al tiempo en que nos preguntábamos, ¿qué ibas a hacer? Sabemos que sos capaz de muchas cosas (y no quiero decir locuras, no). Pero la pregunta, en realidad, era: “¿Quién ibas a ser, el loco o el distinto?”.
Picaste la pelota, Abreu, y la respuesta fue toda tuya. Mientras nuestros corazones gritaban tu gol entendimos que lo de “Loco” es apenas un sobrenombre.
Habrá voces que dirán que lo pateaste como Panenka en la final de la Eurocopa del ’76 o como Zidane en la final del Mundial 2006. Pobres de ellos, no te conocen. El penal lo pateaste a lo Abreu.
Por la fecha 3 del torneo apertura Malvinas derrotó por tres a uno al equipo de Misiones.
Jugando de una buena manera se abrió el marcador con un remate desde afuera del área de Quique. Desde que pudimos estar arriba del marcador tratamos de manejar la pelota y los tiempos del partido. En una desafortunada jugada Misiones llegó al empate.
Malvinas siguió manejando la pelota, de a ratos con muy buen fútbol. Toques en la mitad de la cancha fueron abriendo huecos en la defensa rival.
Sin desesperarce el equipo llegó nuevamente al triunfo con un remate cruzado de Ariel.
Con el partido controlado seguimos en busca del gol. El cierre del encuentro lo selló Diego con su gol luego de una gran asistencia de taco de Matías.
El buen trabajo de los delanteros dieron la posibilidad a los tres volantes de convertir. La aguerrida marca de los medicampistas centrales aseguró el poco trabajo que tuvo la defensa. Asimismo la defensa controló en todo momento los pelotazos que podian llegar a incomodar. Gracias al buen trabajo en equipo el arquero no tuvo problemas, las pocas situaciones las controló sin problemas.
En tres fechas Malvinas pasó por todos los estados. Empate, derrota y triunfo.
Siguiendo por esta senda las alegrias nos van a acompañar durante todo el campeonato.
Por la fecha 2 del torneo apertura Malvinas cayó derrotado dos por cero frente a San Nicolás.El encuentro fue parejo, donde el equipo jugó de menor a mayor. La defensa y la marca fue la clave para tener el dominio y empezar a generar juego.
De mitad de cancha para arriba estuvimos muy acelerados y un poco imprecisos. Mejorando con el correr de los minutos, pudimos generar muchas posibilidades de gol.
De dos errores llegaron los goles del rival. Un penal inexistente y un gol encontra con mucha mala suerte.
El sabor es amargo por el resultado pero con el rendimiento quedamos medianamente satisfechos. Ahora hay que encarar el próximo encuentro con una sola mentalidad: ganar.