Hoy jugamos el partido por el ascenso. Todo un año esperando
este día. Tenemos todo planeado. No queremos dejar nada librado al azar. La
idea se le ocurrió a Gaby y a todos nos pareció una locura. Pero con el correr
de los días fuimos dándole forma.
En la semana jugaba Argentina por la fecha 11 de las
eliminatorias, entonces decidimos ir todos los jugadores junto al cuerpo
técnico de Malvinas a recibir al plantel del seleccionado.
La mañana arrancó temprano, me levanté y sin desayunar llamé
a “Pelu” para confirmar la odisea. De a grupos nos juntamos para llegar a Ezeiza.
Como si fuera un partido, el DT, desplegó una cartulina detallando
lo que debíamos hacer cada uno dentro del aeropuerto. Cada cual cumplía una
función. A mi me tocó escabullirme entre los periodistas para simular una nota
exclusiva con los jugadores, el objetivo era Leonel Messi.
Empezaron a bajar de a pocos, primero pasó Lavezzi junto con
Pastore y a lo lejos se lo veía a Di María. Cada cual estaba ubicado para
atacar.
-Ahí asomó la estrella, gritó una chica enfurecida.
Messi apareció y la
locura se hizo presente en el lugar. Luciano hizo sonar un silbato y esa fue la
voz de orden. El equipo empezó a jugar. Encaré con destino a Messi pero se me
hizo imposible llegar. De a poco se me fue liberando el camino gracias a la
ayuda de mis compañeros. El Pai, el Turco, Guma y Andy se pusieron a molestar
(distraer) a los otros jugadores pidiéndoles fotos y autógrafos. En posición
inmejorable el Flaco, Rodri, Toni y Pato les taparon la visión a los guardias.
Ahí arremetí sobre Messi y le pregunté un par de giladas para que se relaje.
Antes que todos se tirasen sobre él, nuestros guardaespaldas (Nico, Cesar y
Muke) empezaron a alejar a la gente que rodeaba a Leonel. En las puertas y como
campana se encontraban Luquitas, Gonzalo y Maty.
De un arrebato Dieguito con Ariel levantaron a Messi del
suelo y a pura velocidad corrieron hacia la calle. Por delante iba Javier
abriéndole el camino, mientras que Mareke por detrás iba atajando a todos lo
que querían frenar el arrebato. Lo subieron al Taxi del cuervo y este arrancó a
toda velocidad.
Toti Pasmán preguntó al aire quienes eran los infelices que
se llevaban al astro y ahí nomás Popey le surtió un zurdazo al grito de “la
tenés adentro”.
Dentro del auto lo esperaban “Pelu” y Norberto. Le contaron
cual era la operativa. Le confiaron que no lo iban agredir si él se comprometía
a jugar a la tarde para Malvinas.
Para disimular, en Liniers cambiaron de auto. Ahí los esperó
el Cabe y siguieron viaje hacia River. Con buena voluntad y sin poder resistirse
se cambió en el auto y se puso unos bigotes falsos. Se calzó la 10 y se preparó
para el cotejo.
Ganamos 6 a 0 y ascendimos. Lio hizo los 6.
Nos fuimos todos juntos a festejar mientras que los
noticieros y los diarios encaraban sus titulares con el hecho que paralizaba al
país. “Leonel Messi fue secuestrado”.
QF
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