Código de conducta

Para alcanzar el éxito, los jugadores han de ser autodiciplinados como individuos y como equipo. Por ejemplo, hay jugadores que siempre tienen problemas con los árbitros o que habitualmente llegan tarde a las sesiones de entrenamiento o fuerzan su salud saliendo por las noches u otros excesos. Un equipo que tiende a ser complaciente cuando se enfrenta a un rival que está por debajo de la clasificación o que corre riesgos innecesarios tales como un defensa que regatea o que pase un compañero en situaciones peligrosas cerca de su propia área está poniendo en riesgo el éxito del equipo. Todos los jugadores difieren en su grado de autodisclina y responsabilidad hacia el equipo; algunos son aplicados, algunos carecen de regularidad en su comportamiento, otros son sensibles en exceso mientras que otros parecen no preocuparse en absoluto por el equipo. Algunos entrenadores redactan un conjunto de normas y métodos disciplinados al que deben someterse todos los miembros del equipo con independencia de circunstancias. Yo creo que esto es muy peligroso y puede afectar al trabajo en equipo porque algunos jugadores pueden sentir que han sido tratados injustamente. Cada jugador ha de ser tratado individualmente y cada situación como lo merezca. Castigar con una fuerte multa a un jugador que ha llegado tarde por primera vez a una sesión de entrenamiento o castigar de la misma forma a dos jugadores que han cometido una infracción similar cuando uno de ellos es la primera vez y para el otro son varias veces, es buscarse un problema.
El talante del equipo determinara el tipo de reglas y de disciplina que serán necesarias para lograr el triunfo y mantener el trabajo en equipo. El entrenador debe dejar claro a todos los jugadores que para ser eficaces necesitan una estrategia y plan de equipo que les proporcionara mayores posibilidades del éxito, y que los jugadores que infrinjan las normas abiertamente serán tratados con firmeza. Sin embargo, debe darse cuenta de que el fútbol es un deporte de emociones en el que los jugadores experimentan sentimientos de desesperanzas, depresión, excitación, exaltación y falta de confianza. La mayoría de los jugadores, en algún momento, se excederán en sus reacciones ante situaciones.
El entrenador debe tener cuidado de no reaccionar exageradamente cuando esto suceda; los jugadores son humanos y aunque un jugador haya desentendido claramente las normas y deba ser sancionado, la severidad de la sanción deberá tener en consideración si el jugador ha realizado o no un denodado esfuerzo por ajustarse a la imagen y al código de conducta de equipo. Al redactar las normas del equipo debe tener en cuenta el talante del equipo que tiene entre manos y actuar en consecuencia. Por ejemplo, si el equipo suele ser disciplinado y cooperativo, habrá necesidad menor de normas, mientras que si los jugadores son polémicos y egoístas por naturaleza, el sistema disciplinario tendrá que ser más estricto.
 
Gerardo Salorio.

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